LAS "CUATRO CARAS" AL NARANJO.

Fernando12 julio, 2017

Hace unos días junto con Alan Maigray hicimos el encadenamiento de las cuatro caras del Naranjo del Bulnes (Picu Urriellu). Esta travesía o encadenamiento es probablemente uno de los más famosos de nuestro país desde que lo hicieran por primera vez en agosto de 1994 los asturianos Claudio Sánchez Tito y Donato Lobeto (si no estamos mal informados).

Vistas del Picu Urriellu al atardecer.

Es conocido el tiempo de 4h 40min de Luis Gómez en el año 2000 escalando la Rabadá Navarro, Pidal Cainejo, Cepeda y Directa de los Martínez (en solitario) incluyendo los tres destrepes de la cara sur. Es tan impresionante que resulta difícil de creer si no fuera porque este deporte demuestra cada día que casi no hay nada imposible.

Records aparte ya que hoy en día están solo reservados a una pequeña élite, nos planteamos intentar esta escalada siguiendo "las reglas" que siempre han regido este encadenamiento y que no son "o no quieren ser" demasiado conocidas, aunque al final son las mismas que en cualquier otro:

  • Escalar las cuatro vías por su sitio (incluido el espolón final de después del "rompetobillos" de la Cepeda, no salir por el anfiteatro sur hasta la cima.)
  • Hacer cumbre las cuatro veces (escalar cada cara es hasta la cima, aunque el final solo sea andar). No hacerlo le resta a nuestros brazos y piernas más de 300m de recorrido y por lo tanto no es escalar completamente las cuatro caras.
  • Ser autosuficientes (sin depósitos de agua y comida o con amigos que nos apoyen). Es aquí donde está la principal diferencia entre hacer alpinismo o hacer "deporte en la montaña". No escalamos igual ni nuestros pensamientos son los mismo cuando tenemos agua, comida etc... esperándonos un poco más adelante. No deja de ser la idea del "Estilo Alpino" adaptada a estas actividades.
  • Para los más rápidos y que el tiempo supone un reto, se empieza a contar el tiempo desde que el primer escalador comienza el primer largo y se finaliza cuando los dos escaladores llegan por cuarta vez a la cumbre (lógicamente, se incluyen descansos, rapeles etc...)

Madrugamos bastante para evitar el calor veraniego y a las 6:00 estamos en la base de la Leiva en la Cara Oeste. A las 6:15 comienza a amanecer en estas fechas y Alan comienza escalar aún con la frontal enlazando los dos primeros largos. Enlazamos los dos siguientes largos también y ensamblamos hasta el largo de 6c de después de Tiros de la Torca. En dos largos más y otro largo ensamble llegamos a la cima. Sorprendidos miramos el reloj y vemos que nos ha llevado algo menos de tres horas escalar la vía, no esperábamos ir tan rápidos...

Descendemos por la cara sur y nos cruzamos con las primeras cordadas que suben. Saludamos a algunos amigos y continuamos hacia la cara Norte en busca de la Pidal-Cainejo. A pesar de ser cara norte, a primeras horas de la mañana le da bastante el sol a esta vía, esto sumado a algunos enganchones de cuerdas durante los ensambles y pequeños errores en el recorrido ya que Alan era su primera vez en la vía nos hacer tardar más de lo planificado, casi dos horas. Que largos se hacen los últimos metros de esta vía...Pero al final llegamos a la cima satisfechos e ilusionados, seguimos a buen ritmo!

Rapelamos de nuevo y descansamos bajo una pequeña sombra en la cara este. Al ir más deprisa de lo esperado, la cara este está a pleno sol del medio día... Nos miramos resignados y empezamos la escalada de la vía Cepeda. En tres largos con ensambles estamos en la siguiente sombra, el agujero de después del rompetobillos. Nos vemos tentados de salir a cumbre por el anfiteatro sur pero la cara este es hasta la Cumbre Este así que no queda más remedio que escalar los dos últimos largos del espolón de la Cepeda (se puede hacer en uno solo de unos 55m). Al final, en algo más de hora y media desde que comenzamos estamos de nuevo en la cima, eso sí, el sol y los metros se notan ya mucho en nuestros brazos y pies... Menos mal que tenemos en la cima a Juan Luis Guilluy que es pura motivación y nos anima para la última vía.

Tras rapelar miramos la vía Directa de los Martínez pero tras analizar el calor y el cansancio decidimos subir los dos primeros largos por la vía Víctor, es un poco más difícil pero mucho menos pulida y patinosa... Hacemos dos largos con ensambles y llegamos a la cuarta cumbre del día en algo más de media hora para esta vía y 9h y 55min después de comenzar la Leiva.

Disfrutamos un buen rato de las vistas que ofrece la cima, de la claridad de los días de verano y de la satisfacción de haber conseguido nuestro reto antes de comenzar el descenso. Los pies doloridos en la Canal de la Celada nos hacen recordar los metros escalados. Hace ya unas horas que nos quedamos sin agua así que por nuestra cabeza solo pasa una buena cerveza en el refugio de Urriellu y un buen bocadillo.

Deja un comentario